Actividad física en la primera infancia: moverse es parte de crecer
Publicado el 23 de Abril de 2026
Publicado el 23 de Abril de 2026
Cuando hablamos de cuidar la salud, muchas veces pensamos en “hacer ejercicio”. Sin embargo, es importante diferenciar este concepto de la actividad física.
La actividad física incluye cualquier movimiento del cuerpo que implique gasto de energía: jugar, gatear, caminar, saltar o bailar. En cambio, el ejercicio es un tipo de actividad física más estructurada, planificada y repetitiva, como correr o practicar un deporte.
Esta diferencia es clave, porque aunque no todas las personas hacen ejercicio de forma regular, todas incluyendo los bebés y los niños pequeños, pueden y necesitan hacer actividad física como parte de su desarrollo.

En general, para todos los menores de 5 años, se recomienda evitar periodos prolongados de inactividad, excepto durante el sueño. Es importante que tengan oportunidades frecuentes para levantarse, moverse y jugar a lo largo del día.
En esta etapa no se necesitan rutinas estructuradas. El juego es la mejor forma de promover la actividad física. Aquí algunos ejemplos:
En bebés (antes de caminar):
La actividad física en la primera infancia no se trata de hacer ejercicio formal, sino de crear oportunidades para el movimiento a través del juego y la exploración.
Permitir que los niños se muevan libremente, evitar largos periodos de inactividad y acompañarlos en juegos activos son acciones sencillas que tienen un impacto profundo en su desarrollo y bienestar.
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