Tras una cirugía ginecológica o prolapsos
¿Qué es el piso pélvico?
El piso pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que sostiene los órganos pélvicos: útero, vejiga, uretra, vagina y recto. Después de una cirugía ginecológica o en casos de prolapso de órganos pélvicos, estos músculos pueden debilitarse, lo que afecta la continencia urinaria, la función sexual y el bienestar general.
La rehabilitación del piso pélvico es clave para una recuperación completa y funcional.
¿Qué es el prolapso?
El prolapso ocurre cuando uno o más órganos pélvicos descienden hacia la vagina por debilidad del soporte del piso pélvico. Puede involucrar el útero, la vejiga (cistocele), el recto (rectocele) o el intestino delgado (enterocele).
¿Por qué es importante la rehabilitación?
Las cirugías ginecológicas (histerectomía, reparación de prolapsos, tratamientos de incontinencia) pueden alterar la anatomía y función del piso pélvico. La rehabilitación:
Previene recaídas o nuevos prolapsos.
Mejora el control urinario y fecal.
Favorece una vida sexual satisfactoria.
Disminuye el dolor pélvico.
Aumenta la autoestima y confianza corporal.
Síntomas de disfunción del piso pélvico
Sensación de peso o "bulto" en la vagina.
Escape de orina al toser, reír o hacer ejercicio.
Urgencia o frecuencia urinaria.
Estreñimiento o dificultad para evacuar.
Dolor o disminución del placer en las relaciones sexuales.
Fatiga muscular pélvica al final del día.
¿En qué consiste la rehabilitación?
La rehabilitación es personalizada y la realiza una fisioterapeuta especializada en salud pélvica. Incluye:
1. Valoración funcional individualizada
Evaluación de fuerza muscular, tono, sensibilidad y coordinación.
Identificación de disfunciones asociadas (postura, respiración, abdomen).
2. Terapias activas
Ejercicios de Kegel: fortalecen los músculos del suelo pélvico.
Hipopresivos: técnicas posturales que reducen la presión abdominal.
Ejercicios funcionales integrados a la vida diaria.
3. Terapias pasivas
Biofeedback.
Estimulación eléctrica.
Masoterapia o liberación miofascial.
4. Educación y hábitos saludables
Postura y ergonomía.
Evitar cargas excesivas o esfuerzos al evacuar.
Manejo del estreñimiento y del peso corporal.
Técnicas de respiración diafragmática.
¿Cuándo comenzar?
La rehabilitación puede iniciarse a partir de la cuarta o sexta semana postoperatoria, según indicación médica, y debe mantenerse por varias semanas o meses, dependiendo del caso.
Especialidades médicas involucradas
Fisioterapia de piso pélvico.
Ginecología y uro ginecología.
Coloproctología, si hay estreñimiento o problemas rectales.
Urología, si hay disfunción urinaria severa.
Psicología o sexología, si hay impacto emocional o sexual.
Prevención
Fortalecer el piso pélvico durante y después del embarazo.
Evitar esfuerzos crónicos (tos, estreñimiento, sobrepeso).
Tratar precozmente las disfunciones urinarias o sexuales.
No automedicarse ni retrasar la atención especializada.
Vivir con salud pélvica
Recuperar la funcionalidad del piso pélvico mejora la calidad de vida, la movilidad, la autopercepción corporal y la intimidad. La rehabilitación es una inversión en bienestar presente y futuro.
Muchas mujeres notan beneficios significativos en pocas semanas con constancia y acompañamiento profesional.

¿Necesitas una cita?
Somos el primer hospital de la región que piensa en la experiencia de los pacientes y el servico que prestamos.



