Preeclampsia
Newsletter
Mantente informado sobre los últimos
avances, descubrimientos y noticias en
Salud de la Fundación Santa Fe.
La preeclampsia es una complicación del embarazo caracterizada por el aumento de la presión arterial y la presencia de proteínas en la orina después de la semana 20 de gestación. Puede afectar varios órganos, como los riñones, el hígado y el cerebro, y representa un riesgo importante tanto para la madre como para el bebé.
La preeclampsia puede variar desde formas leves hasta severas, y si no se trata a tiempo, puede evolucionar a eclampsia (convulsiones) o síndrome HELLP, ambos potencialmente mortales.
Síntomas
La preeclampsia puede comenzar de forma silenciosa. Los síntomas que pueden aparecer incluyen:
Presión arterial elevada (mayor o igual a 140/90 mmHg).
Hinchazón repentina de cara, manos o pies.
Dolor de cabeza persistente.
Alteraciones visuales (visión borrosa, puntos luminosos).
Dolor en la parte superior derecha del abdomen.
Náuseas o vómito.
Disminución de la cantidad de orina.
Aumento repentino de peso en pocos días.
En casos graves puede haber convulsiones (eclampsia) o hemorragias.
Tipos
En Colombia, la preeclampsia es una de las principales causas de mortalidad materna y perinatal. Se estima que afecta aproximadamente al 5% al 8% de los embarazos.
Tipos clínicos:
Preeclampsia sin criterios de severidad: presión arterial elevada con proteínas en la orina.
Preeclampsia con criterios de severidad: presión muy alta o daño en órganos (hígado, riñones, entre otros), alteraciones visuales como ver luces o manchas constantes o perder la visión, dolor de cabeza intenso en toda la cabeza (como si tuviera un casco ajustado puesto), dolor intenso en la boca del estómago o
Preeclampsia con hipertensión crónica: cuando se sobrepone a mujeres con presión alta preexistente.
Síndrome HELLP: variante grave con hemólisis, enzimas hepáticas elevadas y plaquetas bajas.
Eclampsia: preeclampsia con convulsiones.
Factores de riesgo
Primer embarazo.
Edad menor de 18 o mayor de 35 años.
Embarazos múltiples (gemelos o más).
Antecedentes familiares de preeclampsia.
Hipertensión arterial crónica.
Diabetes.
Enfermedad renal crónica.
Obesidad o sobrepeso.
Preeclampsia en embarazos anteriores.
Prevención
Iniciar controles prenatales tempranos y regulares.
Identificar factores de riesgo desde el comienzo.
Controlar peso y enfermedades como diabetes e hipertensión.
Ingesta de calcio y aspirina en dosis baja (si el médico lo indica).
Mantener una dieta saludable y evitar el estrés.
No se puede prevenir del todo, pero sí reducir el riesgo y complicaciones si se detecta a tiempo.
La preeclampsia puede ser un diagnóstico que genera miedo, especialmente si requiere hospitalización o parto anticipado. Lo importante es no postergar los síntomas y mantener una comunicación clara con el equipo médico. Con vigilancia oportuna, la mayoría de los casos tienen buenos resultados. El acompañamiento emocional, el descanso y el seguimiento posparto son fundamentales para una recuperación completa.
Diagnóstico / Detección
El diagnóstico se realiza a través de:
Control de la presión arterial.
Examen de orina: detección de proteínas.
Exámenes de sangre:
Función renal (creatinina, urea).
Función hepática.
Conteo de plaquetas.
Ecografía obstétrica para evaluar crecimiento fetal.
Monitoreo fetal no estresante, si hay sospecha de compromiso fetal.
Detección
La detección temprana es clave. Se realiza en los controles prenatales mediante:
Toma regular de la presión arterial.
Evaluación de síntomas de alarma.
Detección de proteínas en la orina.
Identificación de factores de riesgo.
Por eso es tan importante iniciar controles prenatales desde el primer trimestre y no faltar a las consultas.
Tratamiento
Dependerá de la severidad y la edad gestacional:
Preeclampsia leve (embarazo temprano):
Reposo relativo.
Control estricto de la presión arterial.
Exámenes frecuentes.
Ecografías y monitoreo fetal.
Medicamentos antihipertensivos si es necesario.
Preeclampsia severa:
Hospitalización.
Medicamentos para controlar la presión (labetalol, nifedipino, hidralazina).
Sulfato de magnesio para prevenir convulsiones.
Inducción del parto o cesárea si hay compromiso materno o fetal, según la edad gestacional.
El único tratamiento definitivo es el nacimiento del bebé, por lo que se evalúa el mejor momento para hacerlo de forma segura.
Especialidades médicas que participan
Ginecología y obstetricia.
Medicina materno-fetal.
Medicina interna y nefrología (si hay afectación de órganos).
Anestesiología (para parto o cesárea).
Psicología perinatal, si hay angustia o ansiedad.
Neonatología, si el bebé nace prematuramente.

¿Necesitas una cita?
o a través del Call center 6014824488
Especialidades que la tratan
Nuestros especialistas

Dra. Puccini Santamaria Giuliana
Especialista en Ginecología y Obstetricia, Especialista en Medicina Materno Fetal
Dra. Puccini Santamaria Giuliana

Dra. Bernal Trujillo Patricia Isabel
Médico Internista
Dra. Bernal Trujillo Patricia Isabel
Publicaciones relacionadas
un Trauma menor y/o una Fractura
🔹 Trauma menorUn trauma menor es una lesión del sistema musculoesquelético que no pone en riesgo la vida, pero puede causar dolor o molestia. Este tipo de traumatismo musculoesquelético incluye lesiones musculoesqueléticas como golpes, torceduras o esguince.Generalmente ocurre durante la actividad física, al practicar deportes o en la vida diaria. Aunque es leve, puede afectar la movilidad si no se trata de forma adecuada. 🔹 Fracturas musculoesqueléticasUna fractura musculoesquelética ocurre cuando un hueso se rompe parcial o totalmente. Estas fracturas óseas pueden ser causadas por caídas, golpes o lesiones deportivas.Dependiendo del caso, el tratamiento puede incluir:Inmovilización temporalUso de yeso ortopédico o férula ortopédicaEn algunos casos, cirugía ortopédica o cirugía de fracturasEstas lesiones suelen causar dolor musculoesquelético, hinchazón articular y dificultad para mover la zona afectada.
Secuelas de un Trauma Musculoesquelético
Las secuelas de un trauma musculoesquelético son problemas que aparecen después de un trauma musculoesquelético, incluso cuando el paciente ya recibió tratamiento. Estas secuelas osteomusculares pueden afectar huesos, músculos y articulaciones. Las más comunes incluyen dolor persistente, limitación de movilidad, pérdida de movilidad, deformidades y problemas en la cicatrización del hueso. También pueden presentarse complicaciones de fracturas como infección o mala consolidación. Cuando estas secuelas aparecen, pueden afectar la vida diaria y reducir la recuperación funcional del paciente.
Trauma Mayor o Politraumatismo
El trauma mayor o politraumatismo ocurre cuando una persona presenta lesiones múltiples y lesiones graves al mismo tiempo, generalmente ocasionadas por un accidente de tránsito, siniestros viales o un trauma de alta energía. Estas lesiones traumáticas afectan varias partes del cuerpo y pueden comprometer órganos vitales. Por eso, se consideran una de las principales emergencias traumáticas y una importante causa de muerte en el mundo. Un paciente politraumatizado requiere atención inmediata en urgencias trauma, ya que el tiempo de intervención es clave para la supervivencia.
Preguntas Frecuentes
Mantente informado con nuestro Newsletter



