Obesidad
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Bienvenidos a nuestra sección educativa sobre la obesidad, una condición médica predisponente para diferentes enfermedades. Aquí encontrarás información útil sobre qué es la obesidad, sus tipos, factores de riesgo, síntomas, diagnóstico, tratamiento, y más.
La obesidad es una condición médica en la que un incremento en el porcentaje de grasa corporal, generalmente acompañado de aumento de peso, puede tener un impacto negativo en la salud. En términos simples, significa tener más grasa de la que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.
Síntomas
La obesidad puede tener un impacto significativo en la salud y el bienestar de una persona. Aquí te presento una descripción breve de los síntomas más comunes asociados con la obesidad:
Dificultad para respirar:
El exceso de grasa central puede dificultar la respiración, especialmente durante la actividad física o al realizar esfuerzos. Esto puede manifestarse como sensación de falta de aire o dificultad para respirar profundamente.
Fatiga y falta de energía:
Las personas con obesidad pueden experimentar fatiga crónica y falta de energía debido al desacondicionamiento físico que suele asociarse al exceso de peso. Esto puede afectar la capacidad de realizar actividades diarias y afectar la calidad de vida en general.
Problemas de sueño:
La obesidad está estrechamente relacionada con trastornos del sueño como la apnea del sueño, en la cual la respiración se interrumpe durante el sueño debido a la obstrucción de las vías respiratorias. Esto puede provocar somnolencia diurna, irritabilidad y dificultad para concentrarse durante el día.
Dolor en las articulaciones:
El exceso de peso puede ejercer presión adicional sobre las articulaciones, lo que puede provocar dolor, inflamación y rigidez. Las articulaciones más afectadas suelen ser las rodillas, las caderas, los tobillos y la espalda, lo que puede dificultar la movilidad y aumentar el riesgo de lesiones.
Problemas de piel:
La obesidad puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas de piel como dermatitis, acantosis nigricans (una afección en la que la piel se vuelve más oscura y gruesa) e infecciones por hongos debido a la acumulación de pliegues de piel y sudoración excesiva.
Tipos
La obesidad es una condición médica compleja que puede presentarse de diferentes maneras. En Colombia, se observan varios tipos de obesidad, cada uno con sus propias características y riesgos asociados. A continuación, se describe la manera de clasificar la obesidad:
- Índice de masa corporal: es la forma más sencilla y rápida de aproximación inicial. Sin embargo, nos da información superficial, por lo que se debe utilizar en conjunto con otros datos.
- La medición del perímetro abdominal permite abordar de manera directa y sencilla la adiposidad abdominal al ser un reflejo directo de esta. Con esto se pueden evaluar los riesgos metabólicos de los pacientes ya que, a mayor perímetro abdominal, puede existir mayor riesgo de enfermedad cardio metabólicas.
- Distribución de adiposidad o grasa: de forma inicial, permite relacionar los perímetros de abdomen y cadera para relacionarlos a la distribución de grasa de cada individuo. Es una forma sencilla y rápida que puede obtener más información sobre los riesgos potenciales del exceso de grasa.
- Evaluación del porcentaje de grasa: se puede obtener una aproximación de dicho porcentaje con unos cálculos usando las medidas que ya mencionamos. Adicionalmente se pueden utilizar diferentes equipos como impedanciometría (el cual se puede utilizar en el consultorio médico) hasta una densitometría, entre otros.
- Evaluación del porcentaje y distribución del musculo: se obtiene dicha información con diferentes imágenes o equipos. Permite evaluar qué tanto del peso del individuo es de masa muscular y donde se encuentra distribuida.
- Grasa visceral: información obtenida por imágenes de densitometría o resonancia magnética. Nos da más información de la grasa que puede estar localizada en las vísceras y que puede relacionarse a enfermedades como la diabetes o el hígado graso.
Factores de riesgo
La obesidad es una condición multifactorial que puede estar influenciada por una variedad de factores. En Colombia, estos factores de riesgo juegan un papel importante en la prevalencia y el desarrollo de la obesidad.
Aquí te presentamos una descripción breve de los factores de riesgo más comunes y cómo pueden contribuir al desarrollo de la obesidad:
Dieta poco saludable:
Una dieta rica en calorías, grasas saturadas, azúcares refinados y alimentos procesados aumenta el riesgo de obesidad. Estos alimentos suelen ser bajos en nutrientes y altos en calorías, lo que puede provocar un aumento de peso no deseado.
Falta de actividad física:
La falta de ejercicio regular y la vida sedentaria son factores de riesgo importantes para la obesidad. El ejercicio ayuda a quemar calorías y a mantener un peso saludable, por lo que la inactividad aumenta el riesgo de acumular exceso de grasa corporal.
Predisposición genética:
La predisposición genética puede influir en la susceptibilidad de una persona a desarrollar obesidad. Si hay antecedentes familiares de obesidad, es posible que una persona tenga un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, aunque no es determinante.
Factores socioeconómicos:
Los factores socioeconómicos, como el nivel educativo, el acceso a alimentos saludables y la disponibilidad de oportunidades para la actividad física, pueden influir en el riesgo de obesidad. Las personas con bajos ingresos o que viven en áreas con acceso limitado a opciones de estilo de vida saludable pueden enfrentar mayores riesgos.
Estrés y salud mental:
El estrés crónico y los problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad, pueden contribuir al desarrollo de la obesidad. Algunas personas recurren a la comida como una forma de hacer frente al estrés emocional, lo que puede llevar a hábitos alimenticios poco saludables y aumento de peso.
Medicamentos:
Algunos medicamentos, como ciertos antipsicóticos y los esteroides, pueden aumentar el riesgo de obesidad como efecto secundario. Es importante hablar con un médico sobre los posibles efectos de los medicamentos y explorar alternativas si es necesario.
Prevención
Adoptar un estilo de vida saludable desde una edad temprana puede ayudar a prevenir la obesidad. Esto incluye una alimentación balanceada, actividad física regular y manejo del estrés.
Diagnóstico / Detección
El diagnóstico de la obesidad generalmente se realiza mediante un examen físico, mediciones de peso y altura, medición con cinta métrica de perímetro de cuello, abdominal y cadera y cuando está disponible, el estudio con impedanciometria en el consultorio. Los análisis de sangre nos permiten evaluar alteraciones adicionales que pueden sugerir o confirmar enfermedades asociadas. Un ejemplo importante es la glucosa para evaluar prediabetes o diabetes tipo 2.
Otros parámetros dentro del proceso diagnostico contemplan:
-Evaluación de los niveles de colesterol y glucosa en sangre: Se realiza mediante análisis de sangre para detectar niveles anormales que pueden estar asociados con la obesidad
- Examen de presión arterial: Se mide la presión arterial para evaluar el riesgo de hipertensión, que es común en personas con obesidad
-Evaluación de la composición corporal: Puede realizarse utilizando técnicas como la bioimpedancia para determinar la cantidad de grasa corporal y su distribución.
Detección
Medición del Índice de Masa Corporal (IMC):
El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos por la altura en metros al cuadrado.
- Un IMC igual o superior a 30 se considera obesidad.
- Es una herramienta rápida y fácil de usar para evaluar el riesgo de obesidad.
Clasificación según IMC
Obesidad Grado I (leve):
- IMC entre 30 y 34.9.
- Aumento moderado del riesgo de enfermedades cardiovasculares y otras complicaciones relacionadas.
Obesidad Grado II (moderada):
- IMC entre 35 y 39.9.
- Mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y problemas de salud relacionados.
Obesidad Grado III (mórbida):
- IMC igual o superior a 40.
- Riesgo significativamente elevado de complicaciones graves como enfermedades del corazón, accidente cerebrovascular, diabetes tipo 2 y apnea del sueño.
Tratamiento
El tratamiento de la obesidad puede incluir:
Cambios en el estilo de vida:
El cambio en el estilo de vida es la piedra angular del tratamiento de la obesidad y puede incluir:
- Dieta saludable: Adoptar una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros, y limitar el consumo de alimentos procesados y azúcares añadidos.
- Ejercicio regular: Realizar actividad física moderada a vigorosa de forma regular, como caminar, correr, nadar o practicar deportes, para ayudar a quemar calorías y mejorar la salud cardiovascular.
- Manejo del estrés: Practicar técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda para reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional.
¿Cómo lo tratamos en la Fundación Santa Fe de Bogotá?
Terapia conductual:
La terapia conductual puede ayudar a las personas a identificar y cambiar los patrones de comportamiento poco saludables relacionados con la alimentación y el ejercicio. Esto puede incluir:
- Educación nutricional: Aprender sobre hábitos alimenticios saludables, cómo leer etiquetas de alimentos y controlar las porciones.
- Establecimiento de metas: Establecer metas realistas y alcanzables relacionadas con la pérdida de peso y el mantenimiento de un estilo de vida saludable.
- Apoyo emocional: Obtener apoyo emocional de un terapeuta o grupo de apoyo para ayudar a superar barreras emocionales y mentales relacionadas con la obesidad.
Medicamentos:
Los medicamentos recetados pueden ser una opción para personas con obesidad, pero se deben utilizar en casos específicos y con seguimiento médico regular. Estos medicamentos pueden ayudar a suprimir el apetito, reducir la absorción de grasas o aumentar la sensación de saciedad por lo que funcionan muy bien con esquemas de alimentación saludable y actividad física.
Cirugía bariátrica o metabólica:
La cirugía bariátrica es un procedimiento quirúrgico que se realiza para algunas personas con obesidad y complicaciones cardio metabólicas. Hay varios tipos de cirugías bariátricas, pero los más comunes incluyen:
- Manga gástrica: Durante este procedimiento, se corta una parte del estómago, creando una manga estrecha en forma de tubo. Esto reduce la capacidad del estómago y con lleva a un cambio en la producción de ciertas hormonas que impactan en la pérdida de peso.
- Bypass gástrico: En este procedimiento, se crea una pequeña bolsa en la parte superior del estómago y se conecta directamente al intestino delgado, evitando el paso de los alimentos en una parte del estómago y del intestino delgado. Esto reduce la cantidad de alimentos que una persona puede comer y absorber, lo que resulta en pérdida de peso. Adicionalmente se presenta un cambio hormonal en el tracto gastrointestinal que condiciona a pérdida de peso

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