Fractura de la columna lumbar
Newsletter
Mantente informado sobre los últimos
avances, descubrimientos y noticias en
Salud de la Fundación Santa Fe.
La columna lumbar está formada por cinco huesos llamados vértebras, ubicados en la parte baja de la espalda. Estos huesos tienen la función de soportar el peso del cuerpo, proteger la médula espinal (el conjunto de nervios que transmite mensajes entre el cerebro y el cuerpo) y permitir movimientos como agacharse, girar y sentarse. Una fractura lumbar ocurre cuando una de estas vértebras se rompe parcial o completamente.
Una de las fracturas más comunes en esta zona es la fractura por compresión, donde el hueso se aplasta hacia adelante, generando una forma de cuña. Esto ocurre con más frecuencia en personas mayores con huesos frágiles, pero también puede pasar por accidentes fuertes. En casos graves, la fractura puede afectar nervios cercanos, provocando sensaciones de debilidad o adormecimiento. Estas lesiones pueden comprometer la movilidad, generar dolor crónico (dolor que dura mucho tiempo) y, si no se tratan adecuadamente, limitar significativamente la calidad de vida.
Síntomas
Dolor repentino en la espalda baja, que puede aumentar al estar de pie o caminar y mejorar al acostarse.
Postura encorvada o pérdida de estatura. Algunas personas notan que "se encogen". (Esto ocurre por el colapso de la vértebra).
Debilidad o adormecimiento en las piernas, si hay presión sobre nervios. (Cuando los fragmentos de hueso irritan o comprimen raíces nerviosas).
Dificultad para caminar o moverse si el dolor es intenso.
¿Qué hacer?
No levantar peso ni hacer movimientos bruscos.
Descansar en una posición cómoda sin forzar la columna.
Aplicar frío o calor según alivio.
Consultar a un médico lo antes posible para evaluación.
Tipos
Las fracturas de columna lumbar pueden deberse a:
Osteoporosis: es una enfermedad que debilita los huesos. Esto ocurre porque los huesos pierden densidad (cantidad de minerales que los hace fuertes) y masa ósea (el tamaño y grosor del hueso), volviéndolos frágiles. Por eso, incluso actividades simples como toser, agacharse o levantar algo liviano pueden causar fracturas.
Caídas o accidentes fuertes: Como caer desde una altura, chocar en un vehículo o recibir un golpe directo en la espalda. Estos traumatismos pueden romper la vértebra por la fuerza del impacto, especialmente si el cuerpo se encuentra en una posición vulnerable al momento del accidente.
Cáncer o tumores óseos: Algunos tipos de cáncer debilitan el hueso al crecer dentro de él o al diseminarse desde otras partes del cuerpo. Esto puede causar fracturas espontáneas, sin necesidad de un golpe. Son más comunes en personas con antecedentes oncológicos.
Otras enfermedades óseas: como la osteomalacia (huesos blandos por falta de vitamina D), que debilitan los huesos. Puede ocurrir por problemas de absorción de nutrientes, poca exposición al sol o enfermedades del hígado o riñones.
Factores de riesgo
Factores de riesgo
Edad avanzada, sobre todo mujeres después de la menopausia. (La pérdida de hormonas como el estrógeno acelera la pérdida de calcio en los huesos).
Antecedentes de osteoporosis o fracturas previas. (Indican que los huesos ya están debilitados y son más propensos a romperse).
Falta de actividad física, que debilita huesos y músculos. (El ejercicio regular ayuda a mantener la densidad del hueso).
Deficiencia de calcio y vitamina D. (Ambos son esenciales para formar y mantener huesos fuertes. Sin ellos, el hueso se vuelve poroso y débil).
Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol. (Ambos interfieren con la absorción de calcio y empeoran la calidad del hueso).
Uso prolongado de corticoides, medicamentos que disminuyen la inflamación, pero afectan la calidad del hueso cuando se usan por mucho tiempo. (Por ejemplo, en personas con enfermedades autoinmunes que los toman diariamente).
¿A quién le ocurre?
Personas mayores, especialmente mujeres, por la disminución de estrógenos y densidad ósea.
Adultos con enfermedades que afectan el hueso.
Jóvenes o adultos que sufren accidentes de tránsito o caídas desde altura.
Personas con cáncer o que han recibido radioterapia en la columna: el cáncer hace que algunas células crezcan sin control, y la radioterapia (rayos para tratar el cáncer).
Prevención
Consejos para prevenir
Alimentación rica en calcio y vitamina D: el calcio es el mineral que forma los huesos y la vitamina D ayuda a que el cuerpo lo absorba mejor, fortalece los huesos desde dentro y previene fracturas.
Ejercicio regular: caminar o nadar fortalece los músculos y los huesos, mejora el equilibrio y reduce el riesgo de caídas, sin causar golpes fuertes que puedan lastimarlos.
Evitar caídas en casa: colocar alfombras seguras, buena iluminación y barandas o agarraderas ayuda a no resbalar ni tropezar. La mayoría de las fracturas en adultos mayores ocurren por caídas que se pueden prevenir.
No fumar ni beber alcohol en exceso: fumar y el alcohol afectan la calidad del hueso, reducen su fuerza y aumentan el riesgo de que se rompa con facilidad.
Revisiones médicas regulares para controlar la salud ósea. (Permiten detectar a tiempo la osteoporosis y empezar tratamiento).
Diagnóstico / Detección
¿Cómo se diagnostica?
Historia clínica: el médico pregunta cuándo comenzó el dolor, qué lo provoca y si hay antecedentes de lesiones o enfermedades.
Examen físico: el médico revisa la postura, toca la zona para ver sensibilidad y evalúa la fuerza de los músculos para identificar problemas.
Radiografía: se coloca frente a una máquina que emite rayos X; en unos segundos se obtiene una imagen que muestra si una vértebra está aplastada o colapsada.
Resonancia magnética (RM) o TAC: la RM usa imanes y ondas de radio para obtener imágenes detalladas del hueso y nervios; la TAC combina rayos X y computadora para ver detalles finos de la columna.
Densitometría ósea: el paciente se acuesta en una máquina que mide cuán densos y fuertes son los huesos, lo que permite detectar osteoporosis y estimar el riesgo de fracturas.
Tratamiento
Formas de tratarla
Tratamiento conservador (sin cirugía): se recomienda reposo relativo, usar una faja que sostenga la espalda, tomar analgésicos para el dolor y hacer fisioterapia para fortalecer músculos y huesos.
Cirugía mínima (cifoplastia o vertebroplastia): en casos de dolor intenso o fracturas que colapsan la vértebra, el médico puede inyectar un cemento especial en el hueso para estabilizarlo.
Cirugía abierta: se realiza cuando hay peligro para los nervios o la médula espinal, por ejemplo, si fragmentos de hueso presionan los nervios. Es un procedimiento más complejo que busca proteger la función de la columna y evitar complicaciones.
Rehabilitación
Ejercicios suaves para fortalecer la espalda y mejorar la postura. (Como caminar, levantar brazos o mover la pelvis mientras se está acostado).
Caminatas progresivas. (Caminar diariamente fortalece el hueso sin forzarlo).
Evitar encorvarse o levantar peso. (Esto previene nuevas fracturas o dolor).
Apoyo de fisioterapia para recuperar movilidad sin dolor. (El fisioterapeuta guía los movimientos y controla que se hagan sin riesgo).
Señales de alarma
Dolor que no mejora o empeora con el tiempo.
Debilidad en piernas o dificultad para controlar la orina. (Podría indicar daño en los nervios de la médula).
Fiebre o enrojecimiento en la espalda. (Puede ser una señal de infección).
¿Cómo lo tratamos en la Fundación Santa Fe de Bogotá?
Especialistas involucrados
Ortopedista: especialista en huesos, articulaciones, músculos y tendones. Diagnostica lesiones o enfermedades y decide el tratamiento, que puede incluir medicamentos, terapias o cirugía.
Neurocirujano: médico especialista en la columna y el sistema nervioso. Interviene si hay daño en los nervios o si se requiere cirugía compleja de la columna.
Fisioterapeuta: profesional que ayuda a recuperar movimiento y fuerza, enseña ejercicios y técnicas para prevenir nuevas lesiones.
Endocrinólogo: especialista en hormonas y metabolismo. Trata problemas como la osteoporosis, que debilita los huesos.
Reumatólogo: médico que trata enfermedades que afectan articulaciones, músculos y huesos por inflamación, como la artritis.

¿Necesitas una cita?
o a través del Call center 6014824488
Especialidades que la tratan
Nuestros especialistas
Publicaciones relacionadas
Fractura de la mano
¿Qué es?Una fractura de la mano es una lesión que ocurre cuando uno o más huesos de la mano se rompen, ya sea en forma parcial (fisura) o total (ruptura completa). La mano está formada por varios huesos: las falanges (huesos de los dedos), los metacarpianos (los huesos del centro de la mano) y los huesos del carpo (cerca de la muñeca). Cuando uno de estos se quiebra, se altera la movilidad, la fuerza y la capacidad de hacer tareas tan simples como abotonarse una camisa, escribir o cargar una bolsa.En Colombia, este tipo de fractura es frecuente por caídas, accidentes laborales o de tránsito, y también durante actividades deportivas o recreativas.
Fractura de Vértebra Torácica
¿Qué es?Una fractura de una vértebra torácica es la ruptura de uno de los huesos de la parte media de la columna, llamada región torácica. Estos huesos, las vértebras, forman un canal que protege la médula espinal (el “cable” principal de nervios que lleva las señales del cerebro al cuerpo) y sostienen el tronco.Cuando una vértebra se fractura, puede colapsar parcialmente o por completo. En algunos casos se produce por un golpe fuerte, como en un accidente. Pero en muchas personas, especialmente mayores o con huesos frágiles, puede ocurrir sin un trauma evidente, simplemente al hacer un movimiento cotidiano como agacharse o levantar algo liviano.
Preguntas Frecuentes
Mantente informado con nuestro Newsletter

